TV iberoamericana: hacia la concentración
AUTOR: Daniel E. Jones
FUENTE: Televisiva
FECHA: 30 de marzo 07
MEDIO:Periodistico
Ibero América constituye un área social, política, económica y culturalmente variada y compleja, compuesta por unidades territoriales y humanas tambián diversas en ambos lados del Atlántico. Por ello, cualquier intento de generalización resulta muchas veces de una enorme arbitrariedad, pues Iberoamerica existe más como proyecto que como realidad, y las enormes diferencias de todo orden que separan a unos países de otros (y a unas clases sociales de otras) han dificultado desde antiguo cualquier intento unificador.
Paralelamente, el área iberoamericana convive con otros ámbitos o espacios de carácter político, económico, cultural y comunicativo que se le superponen y que tienen tanta o mayor fuerza integradora, por ejemplo el panamericano (representado por la Organización de Estados Americanos [OEA]) y el paneuropeo (representado por
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De todas maneras, por una serie de características comunes que diferencian en mayor o menor medida a sus componentes nacionales de los de otras regiones del planeta, ha existido desde el siglo XIX un cierto interés por realizar estudios científicos desde cualquier perspectiva o disciplina que contemplaran Iberoamárica (antes, Hispanoamárica) en su globalidad. Como no podía ser menos, también ha ocurrido lo propio con los investigadores que han analizado el fenómeno televisivo desde diferentes perspectivas académicas.
Por tanto, intentar una aproximación panorámica a la televisión en el área iberoamericana en la actualidad no resulta una labor fácil. Esto es debido no sólo a que se trata de un ámbito o espacio comunicativo y cultural muy extenso, variado y con grandes desequilibrios internos, sino también a la dificultad de encontrar fuentes fiables, sistemáticas, homogéneas, completas y accesibles sobre los diferentes mercados, industrias y actores que componen su entramado mediático.
Es cierto que el área comunicativa y cultural iberoamericana es, en definitiva, una entelequia, y no está cubierta por ningún medio de comunicación propio en su totalidad. Sobre todo, han existido tímidos intentos por cubrir el ámbito o espacio hispanoamericano: desde España (a través de
A pesar de estas dificultades, parece necesario que se pueda disponer de textos que presenten, aunque sea de manera panorámica, la estructura de la televisión en Iberoamárica en la actualidad, tanto para que se pueda divulgar puertas adentro como puertas afuera de esta comunidad de naciones. Por Iberoamárica se entiende, por tanto, el área que conforma la península ibárica, Brasil y los 18 Estados soberanos de habla española pertenecientes al continente americano. Se ha incluido también Puerto Rico con estatus de "Estado libre asociado" a Estados Unidos, y los aproximadamente 40 millones de "hispanos" o "latinos" que viven en este último país. Aunque la información sobre ástos es parcial debido a la dificultad para acceder a fuentes que permitan estudiarlos desde el punto de vista mediático como un ente autónomo y diferenciado dentro de Estados Unidos.
A partir de unas cuantas fuentes internacionales accesibles y de mayor fiabilidad Banco Mundial, UNESCO; de varias revistas anglosajonas de prestigio en el campo profesional Screen Digest, Fortune; de algunos anuarios consolidados UNESCO, El País, Agencia Efe, McCann-Erickson Latin America/Caribbean, y de ciertos estudios monográficos recientes, se ha podido reconstruir el mapa actual de la televisión iberoamericana que se expone aquí, es decir de la industria televisiva y de los grupos empresariales más importantes e influyentes en este sector, con lo que se completa una visión de carácter general sobre mercados, actores y estrategias.
El sistema mediático en Iberoamérica
Ciertamente, las industrias mediáticas iberoamericanas con la excepción de las españolas no resisten una comparación con las noratlánticas o las japonesas, aunque, dado su nivel de desarrollo en relación con otras regiones del orbe, las empresas y grupos emisores son relativamente importantes. Pero, dentro del área, el papel de los medios es altamente desigual, dependiendo del potencial económico, el progreso tecnológico y la magnitud demográfica de cada país en particular.
En términos de dimensión, los medios brasileños, mexicanos, españoles y argentinos son, con mucho, los más potentes del área, concentrando conjuntamente dos tercios del total de la prensa, y de las emisoras de radio y televisión. Paralelamente, tres factores han caracterizado, aunque de manera desigual, al sistema mediático iberoamericano a lo largo de su historia: el dominio de la oligarquía; la penetración de capitales estadounidenses y europeos, y el protagonismo de las diferentes iglesias. Puede verse cada unos de estos aspectos por separado:
a) Los medios han estado en manos de familias ricas tradicionales, con su propiedad vista como una extensión de su influencia política y social o de sus intereses económicos en la banca, la industria o
b) En segundo lugar, hay una gran penetración mediática de Estados Unidos, particularmente en el suministro de noticias y producción audiovisual de ficción (películas, teleseries). Aparte del papel dominante desempeñado por las agencias internacionales (dos de ellas estadounidenses: Associated Press y United Press International), el gobierno de Estados Unidos canaliza noticias a los medios de la región a través de
c) En tercer lugar, las iglesias, especialmente la católica y las evangélicas, desempeñan también un importante papel. Estas confesiones tienen unos respetables antecedentes en la defensa del derecho a la libertad de expresión (particularmente en América Latina), promueven el acceso de la comunidad a los medios y, en algunos casos, incluso dirigen medios nacionales, aunque cada vez les resulta más difícil competir con los grupos multimedios comerciales.
La región iberoamericana suele estar por debajo de la media mundial en todo tipo de indicadores de carácter socio gráfico. Ciertamente, tiene dos países que han alcanzado un nivel de desarrollo aceptable España y Portugal, que se sitúan entre los más débiles de
Por tanto, las distintas industrias culturales y comunicativas contemporáneas tienen un nivel de implantación desigual en el área. Cuentan con unas raíces y una trayectoria autónoma, pues pertenecen a pocas diferentes, y corresponden a ramas industriales que tienen algunos elementos comunes, aunque todas ellas se dedican a la producción y distribución de bienes culturales (prensa y libro, cine y video, televisión por cable y por satélite, disco compacto musical y multimedios, telecomunicaciones e Internet). De todas maneras, en los últimos años se está produciendo una creciente integración tecnológica y empresarial (generalmente a cargo de grandes grupos multimedios transnacionales, entra o extra iberoamericanos) y también una mayor penetración de los productos a través de su venta conjunta en grandes superficies comerciales, en tiendas multimedios y, cada vez más, a través de Internet.
Estas diferentes industrias, asimismo, tienen una importancia económica, social y cultural distinta en el área iberoamericana a comienzos del siglo XXI. A continuación se explica brevemente la situación de la industria televisiva en relación con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), comparándola con otras grandes áreas del planeta.
Televisión hertziana, cable y satélite
En las últimas tres décadas la televisión iberoamericana se ha erigido como el medio hegemónico particularmente en las grandes áreas urbanas de los países más desarrollados. La gran transformación de la comunicación pública se produjo, precisamente, con la expansión de la televisión, y hasta llegó tempranamente a los países iberoamericanos: en 1949, es decir ocho años despuás del nacimiento de la NBC en Nueva York, apareció el Canal 6 de
Asimismo, la televisión en color apareció con bastante prontitud en estos países. El sistema NTSC había nacido en Estados Unidos en 1953 y ya en 1959 se había implantado en Cuba, en 1966 en Puerto Rico, en 1968 en México y en 1969 en
Entre 1960 y 1992, la tasa de receptores de televisión por mil habitantes pasó de
Asimismo, la televisión iberoamericana está atravesando en los últimos años un proceso de importantes cambios de orden tecnológico, económico, político y de contenidos como probablemente no haya vivido nunca en etapas anteriores. A uno y a otro lado del Atlántico están apareciendo realidades nuevas producto de la desregulación administrativa (la ruptura del monopolio público en España y en Portugal), la aparición de nuevos canales internacionales, temáticos, regionales y locales, la competencia del video domestico, la implantación acelerada del cable y de la televisión de pago (especialmente en Argentina, Uruguay y España2), la consolidación creciente de la televisión directa por satélite y, más recientemente, las plataformas de televisión digital por satélite. Por su parte, los grandes grupos empresariales de la comunicación oriundos del área iberoamericana, además de los estadounidenses de cobertura global, con intereses crecientes en la región (emisión directa por satélite), están modificando en la actualidad el panorama televisivo.
Este comienzo de siglo se caracteriza por el nacimiento de alianzas empresariales internacionales de carácter estratégico,3 la implantación de nuevas tecnologías cada vez más sofisticadas (la migración analógica a la digital), la creciente integración entre televisor, ordenador personal y teléfono móvil, la creación de mercados especializados (sectoriales, regionales, locales), la aparición de nuevos usos sociales del medio, la ruptura de todo tipo de monopolios, la crisis de las inversiones publicitarias debido a la multiplicación y diversificación de la oferta,4 la aparición de la televisión de pago y la necesidad de nuevas producciones originales para atender a una demanda cada vez más fraccionada y diversificada.
Todo este agitado panorama se desenvuelve en medio de un capitalismo agresivo y omnipresente, con el consiguiente abandono de antiguas políticas de comunicación que intentaban regular los mercados nacionales (en plena crisis de los servicios públicos), con la desaparición de todo tipo de fronteras (ideológicas, políticas, geográficas, lingüísticas) y con una aceleración de las transformaciones tecnológicas imprevisible a medio plazo.
Indudablemente, el parque de televisores5 más importante del área es el brasileño, con aproximadamente 60.7 millones de aparatos en 2005, seguido del mexicano (28 millones) y el español (24 millones), sin contar con el parque de los "latinos" en Estados Unidos.
COMENTARIO:
Yo creo que los gobernantes de iberoamerica, quieren hacer algo por su país, como todos. Pero que bueno que este ya quiere tener su propia televisora, porque como se dice que los países mas desarrolladoa y mas industrializados en tecnología son España, Japón, México y también a iberoamerica la consideran una de ellas, pues como es posible que no tenga una televisora propia, creo que esta muy bien que quieran comenzar con crear una propia.
barreda titrado yahaira
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